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Bebé marsupial, Bebé gato

Bebé marsupial, Bebé gato

Es sabido que todos los niños son diferentes.

Y esa diferencia la notamos aún más cuando se trata de nuestros propios hijos.

Y a veces son inevitables las odiosas comparaciones de carácter, siendo complicado lidiar con ello.

Pero podemos ponerle un toque de humor y tal vez así, todo quede en graciosas anécdotas para recordar con cariño.

Hoy me tomo el atrevimiento de clasificar a nuestros bebés en dos “categorías”: marsupiales y gatos :).

Veamos.

 

Un bebé marsupial es aquel, que nada más nacer sólo quiere vivir sobre ti. Y fusionas todas tus actividades con el hecho de cuidarle, porque apenas ni se nota que lo llevas contigo.

Un bebé gato es aquel que por alguna razón, aunque su compañía favorita eres tú, le gusta estar a su aire. O en tu regazo adoptando las posiciones más raras del mundo. Pero eso sí, tú no te puedes mover, ni mucho menos hacer otra cosa que no sea prestarle toda tu atención.

 

Un bebé marsupial es aquel que muchos mentan “el bebé zen” porque casi todo en su vida se reduce a mamar y dormir. Y el resto del tiempo yace plácido en tus brazos. Portearlo en la espalda es una gozada, por cierto.

Un bebé gato es aquel que te araña el pecho, juega con tus orejas (ay de ti si llevas pendientes), y se mosquea cuando intentas llevarle  a la espalda porque siempre quiere estar delante mordizqueando tus tetas o jugando con cuanto guilindajo lleves puesto (benditos sean los collares de lactancia).

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Bebé alerta

Bebé Gato al acecho

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Un bebé marsupial es aquel que puedes colar en sitios “anti bebés” como salones de clase, salas de concierto y teatros nocturnos, porque no hace ni “mu” y casi todo el rato está dormido en su portabebé.

Un bebé gato es aquel que te entrena los brazos mejor que una rutina de pesas porque aunque estés sentada, jamás dejará de retorcerse.

 

 

Un bebé marsupial te permite dar charlas o tutoriales (esto va para mis compis de oficio) con apenas las interrupciones derivadas de las necesidades básicas. Y durante el día puedes cambiar de portabebé todas las veces que quieras sin despeinarte.

Un bebé gato es aquel que te hace filmar un video tutorial apresurado para luego darte cuenta que no le diste al botón de grabar. También te puede hacer llegar fácilmente a la vigésima toma. Y por lo general el video final suele llevar trozos de al menos unos 10 videos diferentes.

 

Un bebé marsupial casi siempre está en dos extremos: o es muy tímido y sólo está contigo, o es “un regalado” y pasea entre los brazos de abuelitas, tías y primos achuchadores como todo un rey.

Un bebé gato simplemente se va con el “mejor postor” (por lo general el que le dé el mejor bocadillo o el objeto más interesante). Y si lo intentas sobornar con una teta al aire, probablemente te deje colgada.

 

Un bebé marsupial te deja pasar horas visitando tiendas y centros comerciales, sin dar muestras de cansancio o exasperación. Sólo pide una cosa: que le lleves encima.

Un bebé gato apenas pisa un espacio abierto, se marcha sin mirar atrás. O empieza a meterse en todos los rincones. Y no dejará que le cojas en brazos ni lo lleves de la mano.

 

Un bebé marsupial da la sensación de que se alimenta y respira por tu piel. Toda tú eres su sustento, el contacto permanente contigo no lo cambia por nada.

Un bebé gato, va y viene, es tan movido y dinámico, que veces quisieras tener una teta- manguera que pueda desplazar a su antojo.

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Bebé dormido en fular

Bebé marsupial en su “hábitat no negociable”

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Un bebé marsupial cuando descubre que puede ser un bebé gato y que es muy divertido, te hace llorar por los rincones, despotricando contra las huelgas de porteo.

Un bebé gato, podrá ser muy gato, pero nada tonto, porque descubre que caminar está sobrevalorado y es más cómodo vivir en los brazos de mamá.

 

Y por último, aunque un bebé marsupial y un bebé gato pueden ser muy distintos entre sí, ambos siguen siendo MAMÍFEROS ;).

 

Yo tengo un hijo de cada “especie”. Experiencias distintas, pero fascinantes. Y no las cambio por nada del mundo.

Y tú, ¿tienes un bebé gato o un bebé marsupial? ¿o tal vez una fusión de ambos?

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