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Yo, reflexóloga.

Yo, reflexóloga.

Mi primer encuentro con la reflexología fue por casualidad, durante mi adolescencia. Estuve un verano en un campamento urbano como monitora, y otra de las monitoras era reflexóloga. Nos estuvo explicando en qué consistía y luego a algunas de nosotras nos hizo un poco de masaje. Aluciné cuando tocando mis pies me dijo qué partes de mi cuerpo no funcionaban correctamente (las que, por aquella época, me estaban dando problemas). Pese a aquella primera impresión tan fuerte, la reflexología no pudo pasar a formar parte de mi vida en aquel momento, mis intereses formativos no iban por ahí y tampoco había nadie en mi ciudad (Melilla) que pudiera tratarme con ella. O a lo mejor sí que lo había pero yo no lo conocía.

Reflexología podal infantilLa siguiente vez que me encontré con ella, me encontraba en un momento vital muy diferente. Ya viviendo en Madrid, muchos años después, con un Marcos bebé en el fular, en una edición de Biocultura participé en un taller informativo que impartía Ángeles Hinojosa. En él, nos hablaba de las bondades de esta técnica, e hicimos un pequeño taller práctico en el que nos explicaron algunos de los puntos que se veían afectados con más frecuencia (el sistema respiratorio, concretamente).

Desde ese momento supe que quería ser reflexóloga. Como madre y como parte de mi formación profesional. Con aquellos rudimentos y un libro que me compré, comencé a practicar reflexología en mis propios pies, y en los de mis hijos, y desde el primer momento pude constatar su eficacia, pese a mi inexperiencia.

Reflexología Podal infantilY casi tres años después, Ángeles convocó un curso de formación en Madrid, al que me apunté imagino que de las primeras. Estaba ilusionadísima con poder realizar esa formación con ella. Y por supuesto, superó mis expectativas con mucho. No sólo por todo lo que aprendí del mapa de los pies y las técnicas a aplicar, sino por un nuevo concepto de salud que nos presentó. La importancia de responsabilizarse de la propia salud y de la salud de nuestros seres queridos. El poder de autocuración, de mantener el equilibrio, de nuestro cuerpo.

Ángeles abrió una puerta nueva y me siento muy feliz de haber decidido cruzarla. Nunca podré agradecérselo lo suficiente. Desde entonces, no usamos medicamentos en casa. No es que “reneguemos” de ellos, es que no han hecho falta. Confianza en nuestro cuerpo y damos tiempo para permitir que el proceso siga su curso, con la compañía de la reflexología. Sólo por eso, Ángeles, estás en nuestro corazón. Pero también por todo lo demás. GRACIAS.

Como madre, compruebo día tras día la eficacia de la reflexología. Pero lo que más me gusta, es la sensación de poder, de confianza que tiene Marcos (Lu es aún pequeño) en su cuerpo. Él sabe que otras personas toman medicinas, pero a nosotros “nos basta con masajes en los pies”. Algo tan sencillo, que tenemos a mano (nunca mejor dicho). No dependemos de nadie que nos diga qué nos pasa, siempre podemos “actuar”.

ReflexólogoPero como profesional, no me quiero quedar ahí. Quiero poder ofrecerte mucho más, y por eso sigo investigando, formándome. Recientemente, he podido ampliar mi formación con otro gran profesional, Mauricio Kruchik. Mauricio es un reputado reflexólogo de reconocida fama internacional. Ha escrito varios libros sobre diferentes aspectos de la reflexología. Y está especializado, entre otras cosas, en reflexología en la maternidad (fertilidad y preconcepción, embarazo, parto y puerperio). Además, es doula. Y “Antenatal Educator”, una figura que en España no existe pero que en otros países sí, podríamos traducirlo por “Educador perinatal”. Y además, permitidme la expresión, “sabe un huevo”. Y eso se nota en que es capaz de explicar cualquier concepto en lenguaje llano, sin paternalismos, con rigor y de manera que todo el mundo le entienda.

Con él, he aprendido nuevas técnicas muy eficaces, que me dan muchísima más versatilidad a la hora de trabajar. Pero sobre todo, ha logrado transmitirme una nueva manera de trabajar, basada en el conocimiento de la fisiología del cuerpo, con la que estoy entusiasmada. Tanto, que la semana que viene voy a otro curso con él. Y espero que los astros se vayan alineando para poder ir haciendo todos los que imparta en Madrid. Mauricio, GRACIAS a ti también.

Reflexología en la maternidadPero no sólo he aprendido con estos dos maestros. También, con todas aquellas personas que han puesto sus pies a mi disposición, no sólo en las formaciones. Han decidido confiar en mí, compartir sus necesidades, permitir que les toque los pies y luego contarme el resultado. Me ha dado mucha experiencia, y más oportunidades de seguir confiando en la reflexología por un lado, y en mi propio desempeño por otro.

La reflexología me sigue sorprendiendo. Las posibilidades son infinitas, hay mucho que aprender y que hacer. Es una herramienta tan potente y tan sencilla que parece increíble. Con mis manos en tus pies, espero poder trasmitírtelo mientras ayudamos a tu cuerpo a recuperar el equilibrio.

Elena López

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Comentarios

  1. […] sabes, soy reflexóloga.  Y parte de mi formación ha sido de la mano de Mauricio Kruchik. Él es autor de un […]

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